PNRR – Inestabilidad hidrogeológica: refuerzo del monitoreo de deslizamientos de tierra
junio 2026

El Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) prevé el fortalecimiento de las capacidades de observación y predicción de los riesgos ambientales mediante la creación del Sistema Integrado de Monitoreo y Predicción (SIM), concebido para integrar y reforzar las redes de monitoreo existentes en el territorio nacional, mejorando la recopilación, el procesamiento y el intercambio de datos relativos a los principales fenómenos naturales. Entre las infraestructuras objeto de intervención se incluye la red de monitoreo in situ de deslizamientos de tierra, un ámbito estratégico para la prevención de la inestabilidad hidrogeológica.
El contexto nacional pone de manifiesto la magnitud del fenómeno. Italia es uno de los países europeos más expuestos al riesgo de deslizamientos de tierra. Según el Inventario de Fenómenos de Deslizamiento en Italia (IFFI), elaborado por ISPRA en colaboración con las Regiones y las Provincias Autónomas, en el país se han inventariado más de 621.000 deslizamientos, que afectan en conjunto a unos 24.700 km², equivalentes al 8,2 % del territorio nacional. Una parte significativa (alrededor del 28 %) corresponde a fenómenos de movimiento rápido, como desprendimientos rocosos o flujos rápidos de lodo y detritos, caracterizados por su elevada velocidad y gran capacidad destructiva. A pesar de la amplia difusión de estos fenómenos, actualmente solo unos pocos miles de deslizamientos se monitorizan mediante sistemas in situ.
Con el fin de realizar un inventario de las redes de monitoreo in situ activas o fuera de servicio presentes en el territorio nacional, ISPRA diseñó e implementó en 2021 el Registro Nacional de Sistemas de Monitoreo. Este registro reúne información sobre un total de 1.222 sistemas de monitoreo.
En cuanto a su finalidad, el 79 % de los sistemas inventariados en 2021 tenía un propósito principalmente de conocimiento y análisis, mientras que el 21 % se utilizaba también con fines de alerta temprana y, por tanto, funcionaba en tiempo real.
Precisamente por ello, y teniendo en cuenta los objetivos para los que fueron concebidos estos sistemas, la adquisición de datos en muchas áreas afectadas por deslizamientos seguía realizándose de forma manual, mientras que solo una parte minoritaria de los fenómenos era objeto de monitoreo continuo.
Entre los instrumentos más utilizados en los sistemas de monitoreo se encuentran los inclinómetros y los piezómetros; les siguen la instrumentación topográfica (estaciones totales o equipos GNSS), los fisurómetros, la instrumentación meteorológica y pluviométrica (pluviómetros, termómetros y nivómetros), los extensómetros y las cadenas inclinométricas o multiparamétricas.
El monitoreo directo de los cuerpos de deslizamiento permite recopilar datos esenciales para comprender la evolución de estos fenómenos, desde la definición de su extensión y geometría hasta la evaluación de las presiones intersticiales y de su evolución en el tiempo, así como la determinación de posibles umbrales de alerta útiles para la protección de las personas y los bienes.
El fortalecimiento de las redes de monitoreo representa, por tanto, un paso clave para mejorar el conocimiento de los fenómenos de deslizamiento y respaldar las actividades de predicción y gestión del riesgo hidrogeológico a escala nacional.
Por este motivo, durante la preparación del proyecto correspondiente a la Inversión 1.1 del PNRR, promovido por el Ministerio de Medio Ambiente y Seguridad Energética (MASE), ISPRA, las Regiones y las Provincias Autónomas, en el marco del Grupo Nacional del Inventario de Fenómenos de Deslizamiento en Italia (IFFI), junto con las Agencias Regionales de Protección Ambiental (ARPA) competentes, identificaron 135 emplazamientos prioritarios para ser equipados con sistemas de monitoreo instrumental in situ. Además, se seleccionaron otros 35 emplazamientos, situados en las regiones del sur de Italia, que serán dotados de instrumentación y servicios para el monitoreo de desplazamientos superficiales.
En algunos de estos emplazamientos se instalarán sistemas completamente nuevos, mientras que en otros la intervención consistirá en automatizar o modernizar la instrumentación ya existente. En determinados casos, el objetivo es también implantar auténticos sistemas de alerta temprana.
De acuerdo con la lógica del SIM, los datos obtenidos mediante el monitoreo in situ de los deslizamientos estarán disponibles para todas las instituciones competentes, cada una en el ámbito de sus respectivas responsabilidades. Los aspectos relacionados con la alerta temprana deberán gestionarse y coordinarse, conforme a las competencias institucionales, con los Centros Funcionales Regionales. Estos centros también podrán utilizar los datos de monitoreo in situ de los deslizamientos para la elaboración de los Boletines de Criticidad Hidrogeológica.